El complicado y controvertido 2016 llegó a su fin. Y en SocialTIC, como cada fin de año, nos reunimos para reflexionar sobre los proyectos latinoamericanos que nacieron este año influenciándonos a nivel cívico y tecnológico (ver ediciones pasadas: 2013, 2014 y 2015).

A grandes rasgos, 2016 tiene muchas lecciones para quienes buscamos cómo potenciar el cambio social a través del uso estratégico de la información y la tecnología. A medida que pasa el tiempo, se hace más evidente que las acciones de mayor impacto dependen más de la estrategia y articulación entre actores de cambio, que de la tecnología. También, vemos que para influenciar debemos tener acciones online-offline y anticipar los riesgos de seguridad y privacidad que conlleva vivir en el Siglo XXI en América Latina.

Sin más preámbulos, les dejamos con una lista de proyectos que el mundo entero debería conocer. Y recuerda, si crees que nos faltó algún proyecto, por favor escríbenos a contacto@socialtic.org o en Twitter @socialtic​.

Mejor campaña de incidencia LATAM

2016 debe de ser un hito en la historia de la lucha por condiciones de igualdad y seguridad para las mujeres latinoamericanas. Manifestaciones de miles de mujeres hicieron vibrar las calles y los corazones de punta a punta de la región gritando #NiUnaMenos, #NoTeCalles, #VivasLasQueremos, #NosQueremosVivas o el hashtag de la fecha en cada una de las marchas. La violencia contra las mujeres es intolerable. Juntas nos organizamos, exigimos y avanzamos.

Cada colectiva, organización o grupo de mujeres, independientemente de su perfil ideológico y activista, está luchando todos los días para visibilizar y poner un alto a la violencia, desigualdad e injusticia que se vive a diario en LATAM. Expresiones como #MiPrimerAcoso desenmascararon testimonios de acoso a niñas y jóvenes no sólo en México, sino en toda la región. El reto de incidencia, individual y colectivo, es que a mediano plazo podamos formar sociedades justas, pacíficas y habilitantes para todas, en donde no exista impunidad para agresores, trolles ni delincuentes.

Hacemos mención a la incidencia permanente que en este 2016 hicieron las organizaciones especializadas en derechos digitales, como R3D, Fundación Karisma, ONG Derechos Digitales, Hiperderecho, TEDIC y otras, que a través de su actividad constante y mini-campañas están formando conocimiento, visibilizando riesgos y generando cultura sobre los derechos humanos en espacios digitales. Este esfuerzo va más allá de una campaña, pues el objetivo último es que todo usuario tenga plena conciencia y empoderamiento cívico de su entorno digital.

Y terminamos esta sección en Centroamérica, donde el activismo está marcado por ataques, injusticias y sangre. Este año gritamos #JusticiaParaBerta después del cobarde homicidio a una gran defensora de los derechos humanos y el medio ambiente en Honduras. Las estructuras criminales en nuestra región hacen más fácil matar que trabajar con y para el pueblo. La resistencia, lucha y alerta constante es muy difícil de mantener en la opinión pública haciendo que las vidas de activistas y problemáticas ajenas a las grandes urbes sean ajenas a la ciudadanía. Esfuerzos de articulación, comunicación y visibilización como los derivados del asesinato de Berta o los presos políticos en Guatemala son fundamentales para seguir defendiendo a la población, tierra y cultura.

Mejor campaña de construcción ciudadana

El año cerró con un creativo proyecto de Coding Rights llamado ChupaDatos que a través de su sitio web y sus performances nos hacen reflexionar sobre qué y cuántos datos personales recaban los dispositivos y aplicaciones que utilizamos en la vida diaria. Después de conocer al ChupaDatos, seguramente te preguntarás qué datos te chupan en tu ciudad, casa, cuerpo y bolsillo.

Hacemos una mención a las expresiones gráficas de las ilustraciones del proyecto El Surtidor en Paraguay y el cómic Nacho Progre de México, quienes a través del diseño están informando, sensibilizando y formando de manera creativa y estética a quienes los siguen en las redes sociales. Sea visibilizando causas, luchas de derechos digitales o comportamientos machistas, iniciativas como éstas evidencian el poder de la comunicación simple, atractiva y estratégica.

Y como la construcción de ciudadanía es un proceso complejo, debemos recordar siempre que los procesos comunitarios en la calle son fundamentales para involucrar de lleno a la sociedad en temas y coyunturas de relevancia para un país. Con #PazalaCalle, en Colombia, jóvenes llevaron vibrantes acciones de visibilización, información y exigencia sobre el proceso de paz. En Guatemala, jóvenes del movimiento #JusticiaYA organizaron eventos y espacios de diálogo ciudadano fomentando la aprobación de reformas en el país.

Mejor combinación de acciones online-offline

Este año, dos proyectos desafiaron las fronteras entre lo físico y lo virtual. Desde Argentina, Tóxica es una video-texto-instalación que rastrea e imprime mensajes misóginos y transfóbicos de Internet. Estos mensajes pueden aparecer donde sea o en impresoras como la que se instaló en la Media Party en Buenos Aires.

En Bogotá, DataSketch llevó los datos a otra dimensión callejera. En el marco de la desconferencia regional de datos abiertos, AbreLatam, repartieron kits con material para crear visualizaciones físicas acompañados de una guía con gráficas recomendadas y datos sobre ciudades. Intervenciones como ésta rápidamente fueron replicadas en México y Argentina, donde el medio digital poblano LadoB llevó a la calle su reporte sobre feminicidios en el Estado de Puebla y Chequeado hizo de la Plaza de Mayo el espacio para mostrar los datos detrás de las Promesas Chequeadas del presidente Macri

Este año, vimos distintos esfuerzos pedagógicos que buscan llevar temas digitales a espacios físicos. Recursos como A las Calles sin Miedo y la Caja Anti-Vigilancia habilitan a formadorxs para que en talleres o en promotoría de calle hablen sobre riesgos en manifestaciones y en espacios digitales. Y para seguir estimulándonos en la región, ya está disponible el sitio onlinoffline.org

Mejor proyecto de vinculación entre gobernantes y ciudadanía

Esta categoría fue particularmente complicada este año. A pesar de las tendencias y discursos de apertura en numerosos países latinoamericanos, son sólo pocos los proyectos que realmente vinculan a la ciudadanía e instancias de gobierno. Esta categoría no sólo busca destacar la innovación, sino la voluntad política de quienes pregonan la apertura gubernamental.

Destacamos sólo un proyecto, más por el potencial y esperanza que tendría para México si se continúa y lleva a cabo de manera participativa, profunda y constante. Publicidad Oficial Chihuahua es una plataforma impulsada por Fundar con el Gobierno de Chihuahua que transparenta el gasto público en medios de comunicación del Estado. De continuar esta acción de transparencia proactiva, a diferencia de lo que sucede en el resto de las estructuras de gobierno del país, la ciudadanía tendría claridad sobre la relación entre el gobierno y la prensa.

Proyecto de tecnología más inspirador

Este año queremos destacar un proyecto de una comunidad tecnológica que admiramos y seguimos con detenimiento: Open Street Map. A inicios de año, la comunidad de OSM nicaragüense mapeó las rutas de transporte de Managua y Ciudad Sandino llevándolas a la ciudadanía en digital y en papel (gracias a la alianza con emprendedores locales en diseño e impresión). MapaNica representa el espíritu cívico de muchas comunidades tecnológicas, que a falta de voluntad de los gobiernos y empresas, realizan soluciones que necesita la gente. Pero también pone en evidencia el alto potencial que existe si gobierno y sociedad civil amplían su visión para generar alianzas con comunidades técnicas.

OSM, nunca cambien <3

Y en este espacio nerd, queremos abrazar al gran equipo de Morlan, quienes dedican tiempo fuera de sus actividades científicas para analizar y visualizar datos. Este talentoso equipo comparte sus hallazgos, reflexiones, proyectos y recomendaciones dateras todo el tiempo en redes sociales y en las emisiones por YouTube de VISceral.

Mejor video para el cambio

El Movimiento Ayuda Cáncer de Mama (MACMA) desafió nuestros prejuicios y las políticas de Facebook e Instagram con un video imposible de olvidar. Haciendo uso de la creatividad y la didáctica, su video estrella de la campaña #TetasxTetas evadió la censura que hay sobre senos de mujer para mostrar la forma en que las mujeres pueden examinar sus mamas con el fin de cuidarse y autoconocerse.

En 2016, vimos que el poder del video en espacios web se fortalece y adapta sus formatos a los hábitos de consumo de los usuarios. Formatos pequeños menores a 1.30mins están siendo utilizados para el activismo (ej. Violencia Sexual en México de Amnistía Internacional) y para narrar noticias (ej. #InformeAyotzinapa de AJ+). El rol de líderes de opinión con causa (ej. Sofía reflexionando sobre alimentación) o que además de hablar de temas misceláneos (ej. Yaser Morazán ) generan influencia en sus audiencia y reflexiones socio-políticas en momentos de coyuntura. Y también, vimos un año lleno de transmisiones en vivo de acontecimientos, eventos y reflexiones espontáneas directamente desde la fuente.

Hacemos especial mención a nuestros queridxs amigxs de El Poder del Consumidor y Cacto Producciones que además de producir el documental Dulce Agonía, experimentaron esta vez con música para causas sociales en el álbum Dulce Veneno.

Mejor herramienta o proyecto electoral

Este año dejamos de lado la tecnología para destacar un espacio que sirvió para visibilizar a jóvenes activistas postulándose para cargos y roles públicos. Bancada Ativista fue una plataforma que unió individuos distintos que buscaron desde su afiliación política independiente involucrarse en la política tradicional para, desde ahí, iniciar cambios de fondo. Proyectos como éste serán fundamentales para que conozcamos a líderes ciudadanos con el valor, integridad y dedicación para jugar un rol distinto en la representación popular en el gobierno.

Y como cada año, hubo esfuerzos de medios, organizaciones de sociedad civil y grupos tecnológicos para fomentar el voto informado y seguimiento a promesas electorales. En Chile, Espacio Público lanzó #LupaElectoral para fortalecer la vigilancia ciudadana y Ciudadano Inteligente replicó su plataforma electoral Vota Inteligente para conocer y dar seguimiento a promesas de campaña a nivel municipal. En las elecciones costarricenses, la plataforma argentina Yo Quiero Saber fue replicada por la Voz de Guanacaste para que usuarios evaluaran su afinidad con candidatxs. En Colombia, La Silla Vacía creó un micrositio informativo sobre el plebiscito con un test dirigido a votantes indecisos. Y en Nicaragua VotoNica buscó visibilizar las exigencias juveniles a partidos políticos y candidatos.

Mejor aplicación o plataforma cívica

Como cada año, decenas de ideas surgen de hackatones y proyectos cívicos pero muy pocas de ellas se cristalizan en aplicaciones utilizables por la ciudadanía. Y de aquellas que llegan a ser utilizables, sólo un puñado muestran la relevancia suficiente para que sus usuarios las usen y demanden.

Terminamos este año reflexionando sobre la importancia que haya programas y fondos de estimulación de tecnología cívica que fomenten que nuevas generaciones latinoamericanas de tecnólogxs se involucren en tecnología cívica pero que apoyen los complejos esfuerzos necesarios para realizar implementaciones exitosas.

Destacamos el potencial de ContratoBook, un proyecto que si SpaceshipLabs logran unir esfuerzos con otros genios de la comunidad (ej. PODER, Gobierno Fácil y Transparencia Mexicana), seguramente harán la data de compras del gobierno mexicano fácil de identificar y analizar.

Mejor Proyecto de TIC y Género

En Argentina, un pequeño grupo de especialistas, periodistas y voluntarios crearon el proyecto Argentina Cuenta La Violencia Machista, una encuesta anónima que cientos de argentinas llenaron identificando 15 dimensiones de la violencia que viven en distintos aspectos de su vida. Esta recopilación de información está ya disponible como el 1er Índice Nacional de Violencia Machista.

Otro proyecto destacado de este año es Tiempo Fuera creado por el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir (ILSB) y Virk en México. Esta aplicación web ha guiado a centenas de mujeres para conocer las distintas opciones de apoyo que tienen en caso de sufrir violencia sexual en México.

Las colectivas de mujeres en tecnología en América Latina cada vez son más grandes, diversas y colaborativas. Este año vimos como iniciativas como las Editatonas se replicaron en Argentina, Nicaragua, México y Brasil plasmando conocimiento en Wikipedia desde autoras en una amplia variedad de temas.

Mejor Narrativa basada en Datos

El año pasado incluimos esta categoría con la finalidad de reconocer la compleja tarea de poder hacer que una historia basada en datos sea consumida, comprendida y valorada por sus usuarios. Queremos desafiar el simple uso de cifras y gráficas en un texto bajo la categoría “datos” para ver cómo es desde un enfoque multidisciplinario se puede amplificar el impacto a los datos.

A pesar de algunos lamentables casos de cierres y reducciones de unidades de datos, este año aquellos medios y ONGs latinoamericanos que basan sus análisis y comunicación en datos continuaron vigorosamente su tarea. Si bien se sigue experimentando en este tipo de narrativas y no identificamos un trabajo sobresaliente, vemos con ilusión que proyectos como SOS Riachuelo, Fondos de Papel, Geografía del Delito y Niñas Madres exploran el uso de los datos de distintas maneras para contar una historia sólida, atractiva y fundamentada. Esperamos haya más experimentos y atrevimientos en 2017.

El 2016 termina con un mundo con evidentes polarizaciones ideológicas, decepción ciudadana de la clase política y miedo a mayores condiciones de inseguridad. Los problemas en América Latina siguen marcando a nuestras sociedades. Los esfuerzos de apertura gubernamental y participación social son observados con incredulidad ante la creciente simulación y falta de eficacia.

Esta recopilación de proyectos y esfuerzos cívico-tecnológicos nos inspira a resistir, pero sobre todo a tomar liderazgos de cambio en nuestras mismas sociedades. Debemos ser más eficaces en nuestras tácticas infoactivistas, contar historias profundas de manera empática e influenciar a grupos fuera de nuestras propias burbujas ideológicas. Debemos ser persistentes para que las instituciones atiendan las demandas ciudadanas y existan más grupos ciudadanos que promuevan causas localmente relevantes. Y debemos conocer mejor los entornos digitales en los que vivimos para tomar control de la tecnología y evitar abusos por parte de gobiernos y empresas.

Lo mejor del InfoActivismo LATAM 2016

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