Con el triunfo de Donald Trump como presidente electo de los Estados Unidos, los líderes de la comunidad tecnológica estadounidense no saben qué pasará con los esfuerzos de innovación gubernamental que nacieron en la administración Obama.

Hillary Clinton había expresado su apoyo explícito a la Consultoría Digital Federal 18F y al Servicio Digital de Estados Unidos, por ejemplo, mientras que en campaña Trump dijo muy poco sobre su política de tecnología.

David Eaves, profesor de política pública de la Escuela Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard, escribió en su blog que se está acercando a los funcionarios republicanos para tratar de darse una idea de lo que podría cambiar. “Lo que he escuchado es que el escenario más plausible no va a suceder. La política de tecnología se sitúa bastante abajo en la lista de prioridades. Habrá status quo al menos por un año, en lo que la administración calcula lo que viene”.

En segundo lugar, David Eaves teme que el servicio digital pueda sufrir una fuga de talento. “La incertidumbre sobre lo que sucederá con USDS (United States Digital Service) y 18F podría llevar a la pérdida del extraordinario talento que hace que las organizaciones sean tan importantes”, aunque “cada empleado debe decidir por sí mismo lo que hará”. Eaves reconoce que hay un interés de empujar a los gobiernos a centrarse en las necesidades de los usuarios y que “muchos funcionarios públicos no son republicanos, pero regresaron a sus puestos de trabajo para servir lo mejor que pueden”.

Por su parte, el Director de Servicios de Infraestructura de 18F, Noah Kunin, ha declarado que “este movimiento no está vinculado a la administración actual. No es un movimiento ideológico destinado a servir a la agenda de un presidente en particular, ni siquiera a una agenda del Congreso”.

“Los políticos pueden (y estarán) apasionadamente en desacuerdo sobre lo que el gobierno debe hacer. Sin embargo, todos están de acuerdo en que, para cualquier cosa que el gobierno emprenda, debemos hacerlo bien”.

Mientras tanto, Jennifer Pahlka, fundadora de Code for America, compartió un mensaje de estabilidad: “Si no te gusta el resultado de la elección, este es un buen momento para recordar que la política no es gobierno y gobernar no es problema de alguien más, sino de todos”.

La visión de Obama
El Servicio Digital de Estados Unidos fue creado por el Presidente Barack Obama en agosto de 2014, a fin de agilizar los servicios digitales a través de las agencias gubernamentales, tras el fracaso en la construcción de un sitio web de salud. Su misión: “Construir un mejor gobierno a través de la tecnología para ofrecer mejores servicios al pueblo estadounidense”.

“Lo que nos dimos cuenta fue que potencialmente podríamos construir un equipo SWAT, una oficina de tecnología de clase mundial dentro del gobierno, que ayude a las agencias”, dijo Obama sobre esta puesta en marcha de la Casa Blanca.

En épocas en que la división amenaza con asomarse, él sugiere otro modelo que Estados Unidos puede mirar: el Servicio Digital del Gobierno del Reino Unido. Se creó, como el USDS y el 18F, para ofrecer mejores servicios digitales a los ciudadanos, agilizar los procesos y reducir costos, pero fue establecido por una asociación entre Francis Maude, un ministro conservador, y un grupo de tecnólogos liberales.

“Demócratas y republicanos pueden estar en desacuerdo sobre el tamaño del gobierno, pero a menudo hay menos desacuerdo sobre si un servicio gubernamental debe ser eficaz y eficientemente entregado. Pocos creen que un veterano tiene que enfrentarse a un laberinto de formatos o páginas web confusas para recibir un servicio “, comentó Obama. “Y el hecho es que los fallos masivos de TI no tienen una preferencia de partido”.

Con información de GovInsider y Government Technology

Trump y su política de tecnología: entre la incertidumbre y la voluntad

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