Desde 2011 se divulga el informe sobre Libertad en la Red 2016 de Freedom House, organización no gubernamental con sede en Washington D. C. que lucha por la democracia, la libertad política y los derechos humanos. En todas las ediciones le han dedicado un capítulo a Venezuela. En el de este año los resultados son alarmantes: está considerado como uno de los países donde internet es “parcialmente libre”, con 60 puntos. A partir de 61 puntos es considerado “no libre”.

Junto con Brasil y Ecuador, Venezuela es uno de los únicos tres países de la región cuya puntuación bajó.

El informe señala como los puntos más preocupantes que los servicios de comunicaciones continuaron deteriorándose con la crisis económica y el control de cambio. “Mientras que figuras oficiales dicen que la penetración de internet ha crecido, algunas firmas han tenido que retirar algunos servicios y la velocidad promedio del país continúa atrasada”. También hablan de cómo los ciudadanos y los medios independientes usaron activamente plataformas digitales para la cobertura de las elecciones legislativas del 6 de diciembre de 2015 y como en septiembre de ese año Leopoldo López fue sentenciado a 14 años de prisión y en su juicio los fiscales usaron tuits y un video de Youtube como evidencia.

“Las fuerzas de seguridad continúan deteniendo arbitrariamente a periodistas de medios digitales, confiscando celulares y obligando a usuarios a borrar imágenes mientras cubren protestas y colas para comprar comida. Los ataques físicos de grupos pro-Gobierno también tuvieron como objetivo usuarios de tecnologías de comunicación e información”.

Freedom House señala que la libertad de expresión e información ha disminuido progresivamente durante los Gobiernos del fallecido presidente Hugo Chávez y su sucesor Nicolás Maduro, pero al mismo tiempo se popularizaron los medios digitales y el uso de redes sociales, que, por medio de alianzas con ONGs, abrieron espacios nuevos en un panorama principalmente dominada por el Estado.

El informe, que recoge información entre junio 2015 y mayo 2016, resalta la importancia de que la oposición haya ganado la mayoría en la Asamblea Nacional y su proyecto de reformar la Ley de Telecomunicaciones y la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Digitales (Resorte-Me). La primera permitiría -entre otras cosas- la regularización de las concesiones a canales de televisión, pero su reforma fue anulada por el Tribunal Supremo de Justicia.

También señalan que el Gobierno ha buscando expandir su influencia ejerciendo controles en las telecomunicaciones: bloqueando sitios web, promoviendo la autocensura y la remoción de contenido e implementando leyes que prohíben el contenido que atente contra el orden público o promueva la ansiedad en la población.

“Durante el tiempo de cobertura (de este informe) tres usuarios de Twitter detenidos en 2014 permanecieron detenidos, mientras que seis fueron liberados, al menos en libertad condicional. Sin importar estas liberaciones, los reporteros digitales continuaron enfrentándose a detenciones arbitrarias y confiscaciones de equipos”.

Las variantes que usa el informe para calificar a un país son: obstáculos de acceso, límites en contenido y violaciones a los derechos de los usuarios.

En obstáculos de acceso Venezuela obtuvo 18 puntos de 25 -siendo 0 más libre y 25 menos libre-, y se calificó la disponibilidad y facilidad de acceder a Internet, las restricciones a la conectividad, el mercado de tecnologías de comunicación e información y las leyes reguladoras.

“Las suscripciones a internet bajaron al menos 1% y la velocidad de conectividad en promedio no supera 2Mbps. De acuerdo a voceros oficiales, la penetración de internet se mantuvo sobre 60% aunque el número total de suscriptores bajó, además hay una brecha significa entre las áreas rurales y las urbanas. El control de cambio tiene un efecto contrario en la industria de telecomunicaciones, y los cortes eléctricos y racionamientos impiden el acceso para los usuarios. El Estado domina el mercado tecnológico mediante su posesión de Cantv, que maneja más del 70% del mercado”, dice el documento al respecto.

En cuanto a límites de contenido la puntuación fue de 17/35 -siendo 0 más libre y 35 menos libre- y se evaluaron los filtros y bloqueos, la remoción de contenido, los medios, su diversidad y la manipulación del contenido y el activismo digital.

Señalan que las páginas relacionadas al mercado negro fueron los principales objetivos de bloqueos gubernamentales, pero sitios de medios y blogs críticos también sufrieron. “A pesar de las limitaciones, el panorama digital permanece vibrante en Venezuela gracias al surgimiento de medios digitales y el incremento de usuarios críticos”.

En este segmento hablan de Efecto Cocuyo como uno de los medios digitales que ofrecieron perspectivas diferentes en la campaña y elecciones parlamentarias, periodo en el que la polarización de los medios se intensificó.

En violaciones a los derechos de los usuarios, Venezuela obtuvo 25 puntos de 40 -siendo 0 más libre y 45 menos libre- y calificó el ambiente legal, las detenciones y persecuciones a activistas digitales, la vigilancia, el anonimato y la privacidad, los ataques técnicos y la intimidación y violencia.

Internet en Venezuela es “parcialmente libre”, denuncia Freedom House

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