Las inteligencias artificiales de Google han aprendido a guardar secretos. Las redes neuronales en desarrollo de Google han aprendido a hacer cifrados sencillos por sí mismas.

Google Brain, el equipo dentro de la compañía que se dedica a desarrollar y mejorar máquinas de Deep Learning e inteligencias artificiales, ha asistido a un acontecimiento inaudito: una de sus IAs ha aprendido a hacer cifrados sencillos de mensajes por sí misma.

Lo más interesante es que los desarrolladores de la máquina no están del todo seguros de cómo ha conseguido desarrollar esa habilidad. Esto puede resultar desconcertante a los que desconfían de las inteligencias artificiales y teman un futuro más propio de una distopía de ciencia ficción.

Las máquinas ya aprenden solas
Según la revista New Scientist, los investigadores Martín Abadi y David Anderson han desmotrado que las redes neuronales, que funcionan con ‘neuronas’ artificiales hechas mediante programación, pueden crear su propio sistema de cifrado sin necesidad de que se les enseñen algoritmos básicos de criptografía.

En otras palabras, puede guardar secretos incluso a sus creadores. En un principio, las tres redes neuronales usadas en este experimento, Alice, Bob y Eve, no eran capaces de comunicarse como querían los investigadores. Alice tenía que convertir un texto plano en un entramado irreconocible antes de mandárselo a Bob, de modo que un espía (Eve) no pudiera entenderlo.Con la práctica, consiguieron ir funcionando mejor: Alice enviaba un mensaje protegido y Bob encontraba la forma de descifrarlo adecuadamente. Necesitaron unos 15.000 intentos, eso sí, pero Eve no era capaz de entenderles lo suficiente: solo conseguía acertar por pura casualidad.

Para quienes tengan miedo, que sepan que la encriptación empleada por las máquinas es muy, muy simplista y cualquier ser humano con algunos conocimientos en el área podría captar y desencriptar el mensaje con facilidad. Eso no quita que los investigadores tras todo el proyecto no sepan exactamente cómo Alice y Bob han desarrollado sus capacidades de encriptación, claro. Esto no es malo per se y puede tener aplicaciones en la seguridad de dispositivos informáticos en el futuro.

Los catastrofistas, como Bill Gates, Mark Zuckerberg, Stephen Hawking o Elon Musk, verán esto como un peligro potencial. Otros, ven las inteligencias artificiales como oportunidades para ser creativos y, por ejemplo, crear música.

http://www.elmundo.es/tecnologia/2016/10/28/58133c9c22601dc8598b45f9.html

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