Cuando a un suscriptor de Cantv se le daña el modem no puede sustituirlo porque la empresa, sencillamente, no tiene equipos nuevos. Ese simple dato muestra, por sí solo, la calidad del servicio de Internet que presta la empresa estatal de comunicaciones y para el cual ha anunciado un ajuste en las tarifas, a partir del 1 de agosto, que en algunos casos asciende al mil por ciento.

Junto a este hecho empírico que miles de venezolanos han vivido en carne propia, existen cifras de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) que desmienten a la presidenta de Movilnet, Jacqueline Farías, quien asegura que el Internet en Venezuela es lento “porque mucha gente lo usa”.

El dato que comúnmente se toma como referencia para medir la calidad del servicio de Internet, es la velocidad de conexión para carga y descarga de datos para banda ancha global o móvil. De acuerdo al informe Estado de la banda ancha en América Latina y el Caribe publicado en 2015 por la Cepal, Venezuela ocupa el último lugar en ambas categorías.

La velocidad promedio de carga para banda ancha en América Latina es 2,92 Mbps (Megabits por segundo). Uruguay (5,9 Mbps) es líder en la región, seguido por México (5,6 Mbps) y Brasil (4,2 Mbps). Bolivia (1,32 Mbps), Perú (1,31 Mbps) y Venezuela (0,59 Mbps) tienen las velocidades más bajas, indica el informe.

En cuanto a la velocidad de descarga para banda ancha, el informe señala que el promedio en América Latina es de 7,26 Mbps. A la cabeza, y muy lejos del lote, figura también Uruguay (22,58 Mbps), seguido por Chile (14,96 Mbps) y Brasil (12,83 Mbps). En el extremo bajo figuran Paraguay (3,54 Mbps), Bolivia (2,57 Mbps) y, de nuevo en el último lugar, Venezuela (2,31 Mbps).

En el caso del Internet hay un problema muy severo en Venezuela y se debe a que está obsoleta la tecnología que se está utilizando (ADSL, acrónimo del inglés Asymmetric Digital Subscriber Line, que en español se conoce como transmisión de banda ancha a través del par de cobre). Tienes 16 años, fue introducida en el año 2000”, explicó el ingeniero José María de Viana, ex presidente de Movilnet, en declaraciones a Prensa Unidad Venezuela.
“Esa era la tecnología que estaba disponible en el año 2007, cuando el gobierno pasó a controlar Cantv y Movilnet, y no ha sido sustituida”, aseguró.
De la vanguardia al rezago

El experto indicó que la industria de las telecomunicaciones requiere mantener grandes inversiones debido a que la obsolescencia tecnológica en este sector es muy fuerte. “Antes, en nuestro país se invertían cerca de mil 500 millones de dólares anuales para ampliación de cobertura y mejoramiento de tecnología. Y eso se hacía con base en un modelo en el cual los suscriptores pagaban por esos servicios precios justos para hacer las inversiones adecuadas que permitieran mantener la calidad”, señaló.

“El hecho de que los usuarios no puedan cambiar el modem cuando se les daña muestra el estado de quiebra técnica y de recursos que tiene la Cantv. Ese es el caso más terrible de negación del servicio. Si fuera una empresa privada uno tendría cómo reclamar porque para eso está Conatel, que sería el ente que debería obligar a Cantv a sustituir el modem que no le pertenece al usuario, sino a la empresa que presta el servicio”, indicó.

Pero con la estatización de Cantv pasó lo mismo que con muchas otras empresas expropiadas, en las que lo “ideológico y político-partidista pasó a ser más importante que la excelencia en el servicio; donde el color de las franelas pasó a ser más importante que las capacidades profesionales y el talento de las personas”, dijo de Viana.

“Venezuela fue pionera en América Latina en innovación e introducción de tecnología. Eso fue así hasta 2007. El país se caracterizó por tener servicios de telecomunicaciones de vanguardia en cuanto a innovación”, comentó con nostalgia.

Por ello cuestiona ese aumento “tan brutal” en las tarifas del servicio Acceso a Banda Ancha (ABA) de Cantv, algo que, hasta donde recuerda, nunca se había dado en tales proporciones en el país. “Y además se hizo previo aviso, sin prometerle a los usuarios un cambio en la calidad del servicio, y con el silencio cómplice de Conatel, que se convirtió también en un organismo político”, continuó

Internet: una necesidad, no un lujo…
En su opinión, el acceso a Internet no es algo suntuario sino un servicio que se ha vuelto indispensable en la vida de la gente común en todo el mundo. “Es un servicio elemental, necesario para las personas. Internet es la nueva forma de trabajar. Cada vez más gente trabaja desde sus casas. Entonces, se requiere tener una banda ancha estable y segura para que la gente pueda hacer más cosas, para que la educación pueda ser mejor, para que la salud mejore también”, indicó.

Nidia Ruiz, profesora de la Universidad Central de Venezuela y experta en gerencia del conocimiento e información, comparte el criterio de que Internet se ha vuelto vital para el desenvolvimiento de las personas en su vida cotidiana y profesional, por lo cual se necesita un servicio óptimo, el cual no se brinda en Venezuela.

“En este momento todo el mundo tiene que ver con Internet. Nadie escapa del uso de Internet para temas de trabajo, para temas de gobierno en línea, porque resulta que ahora el gobierno puso muchos servicios en línea, que muchas veces no funcionan, pero están en línea; para las gestiones bancarias. Los estudiantes universitarios y los profesores se comunican cada vez más por Internet. Los profesores e investigadores universitarios son usuarios permanentes de estos servicios. El aumento en las tarifas va a afectar a toda la población negativamente, directa o indirectamente”, aseguró.

Otro de los sectores que se verá afectado es el de los usuarios de medios informativos digitales. “La subida de las tarifas es brutal. Y por supuesto eso va a tener un gran impacto en el acceso a Internet. Las personas tendrán que considerar si lo podrán seguir pagando o no, o si cambiaran de planes por unos de menor disponibilidad y menor costo, y eso tendrá como consecuencia, probablemente, una reducción de sus posibilidades reales y concretas para acceder a la información. Esa es una de las consecuencias que va a tener esta medida, y es muy grave”, opinó Carlos Correa, director ejecutivo de la ONG Espacio Público.

“La subida no fue paulatina, progresiva, sino muy abrupta. Eso va afectar también al creciente y emergente espacio informativo digital que hay en el país, cuyo número ha crecido mucho en los últimos dos años. Ya la cobertura de hechos noticiosos no la hacen tanto los medios tradicionales, sino medios digitales”, comentó.

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