Internet está tan arraigado en la vida de tantas personas y es una de las vías principales para el intercambio de información que negar el acceso a Internet supone una violación de los derechos humanos. Así al menos lo considera Naciones Unidas [PDF], que ha defendido que el acceso a la red sea un derecho fundamental.

Un derecho fundamental

La resolución fue aprobada recientemente, aunque contó con el rechazo de países como Rusia, China, Arabia Saudita, Sudáfrica e India, quienes mostraron dudas por la redacción de que se “condena inequívocamente medidas para prevenir o interrumpir intencionalmente el acceso a nuestra difusión de información online”.

La resolución aboga por aumentar el acceso a Internet, ya que “facilita vastas oportunidades para una educación asequible e inclusiva a nivel mundial”, o proporciona otros recursos para la educación, especialmente a través de la brecha digital.

Resoluciones como ésta no son legalmente aplicables, pero presionan a los gobiernos y dan crédito a las acciones de los defensores de los derechos digitales en todo el mundo. Además, la decisión de las Naciones Unidas es particularmente relevante cuando tenemos en cuenta que algunos gobiernos han comenzado a utilizar Internet y el corte de acceso como medio de controlar a los ciudadanos, incluso para cuestiones que pueden considerarse menores.

Por eso, esta resolución ha sido muy bien acogida por aquellos que defienden la libertad online.

El mapa del estado de Internet

Lo cierto es que Internet no tiene igual consideración y trato en todos los países del mundo. Lo puedes ver en este mapa. En verde, los países donde Internet se respeta. En amarillo donde hay algún tipo de control. Y, en rojo, donde no existe esta libertad.

Los usuarios, a favor

La resolución de la ONU está amparada también por la opinión pública, que considera mayoritariamente que Internet debe ser un derecho.

Según una encuesta elaborada por BBC World Service, casi cuatro de cada cinco personas en todo el mundo creen que el acceso a Internet es un derecho fundamental. Cabe señalar que la encuesta se realizó entre más de 27.000 adultos de 26 países diferentes.

Países como Finlandia y Estonia han decidido ya que el acceso es un derecho humano para sus ciudadanos. Un derecho que, según Hamadoun Touré, secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), “no puede ser ignorado” ya que “Internet es la fuente potencial más poderosa de iluminación jamás creada”.
Dado que Internet es comparado en muchas ocasiones como la autopista del conocimiento y la información, desde la UIT también creen que los gobiernos deben considerar Internet como una infraestructura básica, al igual que las carreteras, las basuras o el agua.

La UE también se posiciona

Como decíamos, algunos países han legislado ya para regular y facilitar la libertad de acceso a Internet, redactando que cualquier medida adoptada por los Estados miembros que pueda afectar al acceso o uso de Internet de los ciudadanos “debe respetar los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos”.
La UE considera que los ciudadanos tienen derecho a un “procedimiento justo e imparcial” antes de que puedan adoptarse medidas para limitar su acceso a la red.

La UE también se ha comprometido a proporcionar acceso universal a la banda ancha.

En Holanda, por ejemplo, también han declarado recientemente que el acceso inalámbrico a Internet es una “necesidad básica”, según el Ministro de Asuntos Económicos del país. “Sin esta tecnología, nuestra economía se estancaría. Los consumidores y las empresas necesitan acceder a los servicios a través de Internet inalámbrico y esta necesidad seguirá aumentando”, asegura Henk Kamp.

¿De verdad es un derecho?

Pero incluso voces autorizadas como Vinton Cerf —reconocido como uno de los padres de Internet— consideran que quizá no deberíamos considerar el acceso a Internet como un derecho, y mucho menos fundamental.

Cerf argumenta que con esta aseveración estamos pasando por algo un punto más importante: la tecnología es un facilitador de los derechos, no un derecho en sí.

Este experto considera que para que algo tenga consideración de derecho humano debemos tener más altura de miras. “Un derecho básico debe ser una de las cosas que, como seres humanos, necesitamos para llevar vidas saludables y significativas, como la libertad, la condena de la tortura o la libertad de conciencia. Es un error colocar cualquier tecnología en esta exaltada categoría, ya que con el tiempo terminaremos valorando las cosas equivocadas”.

Cerf pone un ejemplo muy clarificador: hace tiempo, si no tenías un caballo era difícil ganarse la vida. Pero el derecho importante en ese caso era el derecho a ganarse la vida, no el derecho a un caballo.

De la misma manera, ningún país decretó nunca que todo el mundo tuviera “derecho” a un teléfono. El padre de Internet considera que el teléfono nos acercó a la noción de “servicio universal” (en el que también está la electricidad y, por qué no, una conexión a Internet de banda ancha), pero que no debemos confundir servicio universal con derecho humano.

Fuente: http://blog.segu-info.com.ar/2017/01/mapa-de-los-paises-que-consideran.html

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